La pintura es experiencia y testimonio, tragedia y reflexión, vida y muerte, conocimiento y exhumación, claridad y oscuridad, tiempo y más allá de él.

La obra del italiano VESPIGNANI es la propia de un maestro renacentista y humanista del siglo XX. Su plasmación es un cuchillo hondo que nos penetra, tal es su hondo virtuosismo.

El artista es el lúcido artífice de una sucesión de acontecimientos delirantes que tienen lugar ante nuestras miradas y que no nos dan opción a la compasión.

.png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario