En Cuba, surgió en pleno siglo XX una interesantísima promoción plástica de artistas que establecieron su cosmovisión a base de estructuraciones geométricas que tenían como singularidad una visión del arte de la isla.

ÁLVAREZ fue uno de ellos, autor de una obra en la que la constitución cromática, tan detonante, dúctil y sugestiva, ilumina los rincones, pasillos, esferas y templos de una arquitectura utópica.

