Conforme a ciertos patrones estéticos, el sentimiento sin la imagen es ciego y la imagen sin el sentimiento está vacía. Se supone, por consiguiente, que ambos son compañeros entrañables y viven en armonía.

La americana OWENS no es de sentimientos sino de vértigos esploratorios, de dar pasos al frente y a la búsqueda de hacer con materiales híbridos nuevas visiones.

Lo estético y visual está por encima de cualquier otro orden gravitatorio, la espontaneidad es la base de su creatividad, la expansión su modo de hacer una obra con el dinamismo cromático de cada acontecimiento.

