El arte como conocimiento, como testimonio, como fuerza, como sentimiento y emoción, como enigma y valor cultural.

miércoles, 31 de mayo de 2017

NACHO RAMÍREZ (1971) / ME SUBO



  •  Atmósferas, envolvimientos, seísmos, pathos, espacios continentes de magia, de pasión, de transparencias, de lejanía, de misterio. Se advierte la poderosa necesidad de una apertura permanente de las fronteras del arte. Con tal escenificación se desemboca en una visión de la fuerza del color, que es al mismo tiempo la fuerza de su convicción.   


  •  Decía Otto-Heinz Dack que la posible belleza de la obra sería una pura expresión de la belleza de la luz. El canario Ramírez, pintor, videoartista, perfomancer, fotógrafo, lo tiene muy presente al enfocar su trabajo, con el que ha querido establecer el derecho a atreverse a todo (Gauguin). Nos transporta a unas bóvedas celestes que nos absorben, a unos fenómenos que nos diluyen, a un cosmos que nos transfigura hasta apurar nuevas sendas.   
Luna sobre círculo
esperando el 27
cierra generación
despierta en corazón
la mable lluvia que no vuelve.
(Tomy Martínez)



HENDRIK CHABOT (1894-1949) / SON LOS QUE QUEDAN

Dos guerras mundiales hace que la pintura tenga sentimientos atormentados entre lo que fue y lo que no debería haber sido, entre lo que suce...

GREGORIO VIGIL-ESCALERA