Para el cubano VALDIVIA la realidad plástica son construcciones visuales alimentadas por ojos que desde sus fanales observan un mundo que se atormenta entre tantas apariciones.

Sus collages le dan una fuerte visibilidad cromática a unas figuraciones que sueñan entre pesadillas, vaticinios y escenarios interminables.

Y su imaginario se desliza y fluye tanto delirante como alucinado, tanto auténtico como hábil, en la representación de una ontología imposible.

