Una figuración móvil que hace del espacio un escenario en el que representa una historia oscura y triste, un dolor patético de referencias medievales.

El polaco ALTHAMER ve el mundo como desgarramiento y tal que cuerpos deshilachados que simulan estar vivos pero que ya son cadáveres momificados sin existencia.

Sus escenas son puestas en acción que nos dejan con el pensamiento haciéndose mirada y con la mirada absorta en una realidad con una clave interesada en no ser descifrada,

